El Consejo de la Juventud de Castilla y León y el Consejo de la Juventud de España presentan los datos del Observatorio de Emancipación de Castilla y León, correspondientes al segundo semestre de 2024

El Consejo de la Juventud de Castilla y León y el Consejo de la Juventud de España presentan los datos del Observatorio de Emancipación de Castilla y León, correspondientes al segundo semestre de 2024

Este jueves 4 de diciembre, el Consejo de la Juventud de Castilla y León y el Consejo de la Juventud de España han presentado los datos del Observatorio de Emancipación de Castilla y León, correspondientes al segundo semestre de 2024. Este informe es elaborado cada semestre por ambas instituciones y se ha expuesto en la sede del Consejo Económico y Social de Castilla y León.

En este contexto, desde el Consejo de la Juventud de Castilla y León lanzamos la campaña “El alquiler se come mi sueldo”, con la que exigimos medidas urgentes que garanticen un acceso justo y asequible a la vivienda. Resulta imprescindible regular los precios del mercado, ampliar la oferta de alquiler social, reforzar las ayudas públicas y promover políticas que permitan a la juventud construir un proyecto de vida digno en nuestra comunidad.

El Observatorio de Emancipación Juvenil es una iniciativa del Consejo de la Juventud de España, en colaboración con el Consejo de la Juventud de Castilla y León. Su objetivo es analizar, desde una perspectiva cuantitativa y descriptiva, la situación de las personas jóvenes de Castilla y León en lo que respecta a empleo, educación y vivienda. Este estudio es el único a nivel autonómico que permite conocer la realidad de la juventud de la región y entender las tendencias y desafíos a los que se enfrenta.

En el segundo semestre de 2024, la tasa de emancipación en Castilla y León se situó en el 13,8%, alrededor de dos puntos porcentuales menos que el año anterior. Esta cifra se mantuvo por debajo de la media nacional, que alcanzó el 15,2%. La emancipación presentó un patrón claramente ascendente por edad: solo el 4,1% de las personas de 16 a 24 años residía fuera del hogar familiar, frente al 32,1% de la población de 25 a 29 años. Por otro lado, las diferencias de género continuaron siendo significativas: el 17,1% de las mujeres jóvenes estaban emancipadas, frente al 10,7% de los hombres.

Teniendo en cuenta el régimen de tenencia de las viviendas, la forma más habitual de emanciparse entre la juventud castellana y leonesa era el alquiler. El coste medio del alquiler alcanzaba los 395 euros mensuales, pero esta cifra no refleja la realidad del mercado. De hecho, si atendemos a la mediana, el alquiler se situaba en los 680 euros mensuales, lo que suponía un incremento del 10,4% respecto al año anterior. Esto significa que, aunque la media sea de 395 euros, la mayoría de los pisos superaban esa cifra. La diferencia se explica porque algunos alquileres muy bajos en casos muy particulares (como viviendas antiguas o de protección social) reducen el promedio y hacen que la media sea más baja de lo que realmente cuesta alquilar hoy.

El salario mediano anual registró un incremento interanual del 13%, alcanzando los 13.344,19 euros. Sin embargo, también se observaron subidas en el precio del alquiler (10,9%) y la compraventa (4,1%) de la vivienda, lo que indica una clara falta de correspondencia entre ingresos y precios de mercado.

En el segundo semestre de 2024, una persona joven asalariada tenía que destinar de media el 61,2% de sus ingresos mensuales para alquilar una vivienda en solitario, proporción que ascendía al 82,7% en el grupo de edad de 16 a 24 años. Por otro lado, acceder a una vivienda en propiedad exigía el equivalente a 8,3 años de salario neto anual de una persona joven.

Como alternativa, el alquiler de una habitación en piso compartido presentaba costes más accesibles. En las capitales de provincia, los precios medianos mensuales oscilaban entre 230 euros en Zamora y 315 euros en Valladolid, lo que suponía un esfuerzo económico de entre el 20,7% y el 28,3% de los ingresos de una persona joven. Aun así, este tipo de alojamiento también mostraba una tendencia al alza, con ligeros incrementos generalizados en la mayoría de las provincias.

Por otro lado, la pobreza juvenil afectaba al 30,9% de la población de Castilla y León, especialmente a las mujeres, que percibían un salario anual 1.833 euros inferior al de los hombres. Llama la atención que el hecho de estar trabajando no implicaba salir de esta situación de vulnerabilidad, puesto que el 21% de la juventud empleada en Castilla y León también se encontraba en riesgo de pobreza.

El presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, ha insistido en el imprescindible avance en la “inversión en juventud como eje de las políticas públicas para el desarrollo económico y social y el afrontamiento con éxito del reto demográfico”. Ha hecho hincapié en la necesidad de garantizar el derecho a una vivienda como elemento necesario para la emancipación juvenil.

Por su parte, la presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Sandra Ámez, ha afirmado que “emanciparse sigue siendo una posibilidad remota para la mayoría de las personas jóvenes”. El elevado coste de la vivienda, la precariedad laboral y los salarios insuficientes conforman un escenario en el que construir un proyecto de vida autónomo “se convierte en una auténtica carrera de obstáculos”. Por ello, insiste en la necesidad de abordar la emancipación juvenil como un eje estructural de las políticas públicas, impulsando medidas decididas y sostenidas en el tiempo.

  • Visualiza aquí la presentación completa del Observatorio de Emancipación:
  • Pincha aquí para acceder al informe.

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